Quiero borrarme un tatuaje, pero tengo mucho miedo del dolor

¿Duele la eliminación de tatuajes con láser? Descubre cuál es la verdadera sensación y cómo se controla el dolor gracias al PicoWay®.

Lena Chavagne
Redactora

Para comprender la sensación, primero hay que entender qué hace el láser.

El láser de picosegundo PicoWay® de Candela emite una energía extremadamente rápida que fragmenta los pigmentos del tatuaje en partículas microscópicas. Esta acción es muy precisa, pero sigue siendo una estimulación de la piel.

La sensación procede principalmente de dos mecanismos:

  • El impacto mecánico sobre los pigmentos (efecto fotoacústico)
  • La estimulación de las terminaciones nerviosas cutáneas

A diferencia del tatuaje, donde una aguja penetra la piel de forma continua, el láser actúa mediante impulsos muy breves y espaciados.

¿Qué se siente durante una sesión?

La percepción del dolor suele describirse de forma bastante similar entre pacientes.

Una sensación breve y localizada

La mayoría de las personas la describe como:

  • Pequeños chasquidos rápidos
  • Pinchazos intensos pero muy breves
  • Sensación parecida a un elástico golpeando la piel

La sensación aparece de inmediato, pero no se mantiene en el tiempo.

Un dolor diferente al del tatuaje

A diferencia del tatuaje:

  • La sensación es más intensa, pero mucho más corta
  • No se acumula con el paso del tiempo
  • Desaparece inmediatamente después de la sesión

Esta diferencia explica por qué la eliminación del tatuaje suele tolerarse mejor de lo que muchos imaginan.

Una percepción muy variable

El dolor depende de varios factores:

  • La zona del cuerpo
  • La densidad del tatuaje
  • La sensibilidad individual
  • El nivel de estrés

Dos personas pueden vivir la misma sesión de forma completamente distinta.

Buena noticia: las sesiones son muy rápidas

Este es un punto clave que suele subestimarse.

Con una tecnología como PicoWay® una zona pequeña puede tratarse en pocos segundos y un tatuaje medio se trata en pocos minutos.

La exposición a la sensación es, por tanto, muy corta, lo que hace que la experiencia global resulte más llevadera.

Las zonas más sensibles

Algunas zonas son naturalmente más sensibles:

  • Costillas
  • Tobillos
  • Muñecas
  • Zonas cercanas al hueso

Por el contrario, áreas con mayor tejido, como brazos o muslos, suelen tolerarse mejor.

¿Cómo se controla el dolor?

Hoy en día, el control del dolor forma parte integral del tratamiento.

1. Cremas anestésicas

Antes de la sesión puedes aplicarte una crema anestésica, por ejemplo, Emla, que permite:

  • Reducir significativamente la sensación
  • Mejorar el confort
  • Tranquilizar al paciente

2. El papel del láser PicoWay®

El Picoway® contribuye directamente al confort gracias a:

  • Impulsos ultra cortos
  • Menor difusión térmica
  • Un impacto más preciso

Esto hace que el tratamiento sea más tolerable que con tecnologías antiguas.

3. Un enfoque progresivo (método RsAP®)

En Ray studios, el método RsAP® permite adaptar el tratamiento en cada sesión.

El médico ajusta:

  • La intensidad
  • La progresión
  • El ritmo

El objetivo es mantenerse dentro de una zona de confort controlada, evitando el sobretratamiento de la piel.

4. El acompañamiento médico

El entorno médico tiene un papel fundamental en la percepción del dolor.

El médico:

  • Explica cada etapa
  • Adapta el ritmo de trabajo
  • Puede realizar pausas si es necesario

Esta presencia reduce notablemente el estrés, uno de los factores que más influye en la sensación dolorosa.

Después de la sesión: molestias moderadas

Tras el tratamiento, la sensación cambia.

Sensación tipo "quemadura solar"

La piel puede estar:

  • Caliente
  • Sensible
  • Ligeramente dolorida

Se trata de una reacción normal y temporal.

Una reacción cutánea normal

Pueden aparecer:

  • Enrojecimiento
  • Pequeñas ampollas
  • Costras

Forman parte del proceso normal de cicatrización y no indican una complicación.

El dolor disminuye con el tiempo

Este es un aspecto tranquilizador para la mayoría de los pacientes.

A medida que avanzan las sesiones:

  • El tatuaje se aclara
  • Disminuye la cantidad de pigmento
  • La piel se adapta al tratamiento

Además, el paciente suele estar menos estresado, lo que reduce la percepción del dolor.

Mitos sobre el dolor

"Eliminar un tatuaje duele más que hacerlo"

No siempre es cierto.

La sensación es diferente:

  • Más intensa pero muy breve
  • Menos continua
  • Menos agotadora con el tiempo

"Es insoportable"

En la mayoría de los casos, el dolor es totalmente tolerable, rápido y bien controlado.

"No podré aguantar"

La gran mayoría de los pacientes completa sus sesiones sin dificultad. El miedo inicial suele ser mayor que la realidad.

Cómo prepararse mentalmente

El miedo amplifica la percepción del dolor.

Algunos elementos ayudan a vivir mejor la sesión:

  • Comprender el proceso
  • Saber que la sesión es corta
  • Contar con acompañamiento médico

Una buena preparación reduce significativamente la aprensión.

Conclusión

El dolor en la eliminación de tatuajes con láser existe, pero es breve, controlado y ampliamente sobreestimado.

Gracias al láser Picoway® de Candela y a un enfoque médico estructurado como el de Ray studios, el tratamiento es hoy mucho más confortable que en el pasado. El miedo al dolor no debería ser un obstáculo para iniciar un proyecto de eliminación de tatuaje.

FAQ

¿Cuántas sesiones de láser son necesarias antes de un cover-up?

El número de sesiones depende del tatuaje y del proyecto final. De media, 3 o 4 suelen ser suficientes para lograr un aclarado ligero. En tatuajes más densos pueden necesitarse entre 5 y 7 sesiones. El objetivo no siempre es eliminar completamente el tatuaje, sino alcanzar un nivel de aclarado óptimo para facilitar el cover-up. El tratamiento se adapta según la evolución del tatuaje.

¿Se puede realizar la eliminación del tatuaje sin dolor?

Es difícil garantizar la ausencia total de sensación, ya que el láser actúa directamente sobre la piel. Sin embargo, el dolor puede reducirse considerablemente mediante cremas anestésicas y ajustando el tratamiento de forma personalizada. La tecnología utilizada también influye. Con PicoWay®, la sensación es más breve y mejor controlada. El objetivo es que la sesión resulte lo más cómoda posible.

¿Cuál es la zona más dolorosa?

Las zonas más sensibles suelen ser aquellas donde la piel es más fina o está cerca del hueso, como las costillas, los tobillos o las muñecas. Las áreas con mayor cantidad de tejido, como brazos o muslos, suelen tolerarse mejor. La sensibilidad también depende de cada persona. Una consulta previa permite anticipar estas diferencias.

¿Cuánto tiempo dura el dolor?

La sensación durante la sesión es muy breve, normalmente desde unos segundos hasta unos pocos minutos. Después del tratamiento puede aparecer calor o sensibilidad durante algunas horas o días. Esta molestia es comparable a una ligera quemadura solar y disminuye progresivamente.

¿El dolor disminuye con las sesiones?

Sí, en la mayoría de los casos. El tatuaje se va aclarando, lo que reduce la cantidad de pigmento que debe tratarse. Además, el paciente suele estar más relajado y preparado psicológicamente. Como el tratamiento se adapta en cada sesión, el confort mejora progresivamente.